Diego y Carlitos Donoso nuevamente juntos…
Exactamente a las 17 horas de ayer, Elizabeth Silva Mena y su hijo Diego, de cinco años, recuperaron la felicidad. En ese instante, la madre recibió una llamada telefónica que la hizo recobrar la tranquilidad, ya que una voz le decía que tenía en su poder el preciado osito de peluche que habían extraviado en un taxi y cuya pérdida había significado que el niño llevara siete noches llorando y sin dormir.
“Cuando escuché al taxista decirme que tenía el osito y que quería devolverlo, me llegaron a temblar las piernas. Mis compañeras de trabajo tuvieron que apoyarme. Luego, me puse feliz y le di mi dirección para que llegara y sorprendiera a mi hijito”, contó la mujer.
Añadió que el diálogo fue breve, pero intenso. “Él me preguntó si yo era la que buscaba el osito y yo le dije que sí. Ahí me reveló que él lo tenía y yo le pedí que lo devolviera lo más pronto posible. Me respondió que de inmediato lo hacía. Entonces yo estallé en lágrimas”, detalló.
Esta desesperada madre había iniciado una dramática campaña en las radios y envió una carta a este diario, que se publicó anteayer, para que la ayudaran a encontrar a Carlitos Donoso, como se llama el osito café de pantalón rojo. Sin ningún pudor ni miedo al rídiculo, se empeñó en la frenética búsqueda, ya que el peluche era el tuto del niño.
No sólo eso, la importancia del peluche también radicaba en que originalmente era de ella, por lo que ambos estaban sufriendo profundamente haberlo perdido, el 26 de septiembre, en un taxi que tomaron desde Puente Alto hacia San Ramón.
Fue tan intenso el desconsolado llamado de esta mujer que varios personajes de la televisión habían solidarizado con ella y le habían exigido públicamente al taxista, a través de este diario, que devolviera el osito.
“Valió la pena todo lo que hice porque apareciera. Esto es un verdadero milagro. Nunca pensé que quien lo tuviera se compadecería de mi hijo y de mí. Imagínate cómo se puso el niño cuando vio que se lo traían de regreso. No podía creerlo. La tristeza que se le había instalado en la carita desapareció de un plumazo cuando el taxista le mostró al Carlitos Donoso”, añadió la feliz madre.
“Me dio pena”
Luego de ir a la casa de Elizabeth a dejarle el osito a Dieguito, el taxista Ricardo Beltrán, de 34 años, contó que no podía ocultar la sonrisa de satisfacción. “Me siento feliz de haberle hecho un bien a este niño. Me dio pena cuando supe que lo andaba buscando porque pensé en el drama que sería para mi familia si mi sobrinito perdiera su tuto”, relató.
Beltrán confesó que su madre encontró al osito debajo de un asiento del taxi un día después de que lo dejaran olvidado y que se lo había dado a su polola. Ayer, la joven se enteró de la búsqueda y vio una de las cartas publicadas de Elizabeth donde publicaba su número de celular. De inmediato, le contó a Beltrán para que llamara a la mujer y le devolviera el peluche.
¿No le trajo problemas con su polola?
No, menos mal que yo le había dicho que a alguien se le había quedado en el taxi.
Después de la conversación con su polola, Beltrán reaccionó al instante. “Ella me dijo y yo llamé en cuanto pude porque me compadecí. Siempre se quedan cosas en el auto, como llaves que se caen de los pantalones o celulares, pero me doy cuenta a tiempo y me devuelvo a entregarlos. Esta vez, se me dio la posibilidad de hacerlo varios días después y ayudar a que un niño sea feliz”, concluyó orgulloso.

Las Últimas Noticias. Patricia Aburto. Foto: Álvaro Durán
No hay artículos relacionados.
